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Fecha: 7 de agosto 2026
Redactado por: Paco Morales
Constellation Brands celebra el Día Internacional de la Cerveza destacando la innovación detrás de una bebida que conquistó al mundo y que en México tiene sello propio
Si eres de los que creen que una cerveza solo necesita estar bien fría para ser perfecta, tenemos noticias: hay toda una ciencia detrás de ese vaso que estás a punto de disfrutar.
Y sí, hay varios datos que quizá no conocías.
La espuma sí importa… Pero no es sinónimo de calidad. Se produce cuando el dióxido de carbono forma burbujas y las proteínas de la malta ayudan a mantenerlas. La cantidad ideal depende del estilo, los ingredientes, la temperatura y hasta de qué tan limpio esté el vaso.
El vaso puede cambiar tu experiencia. Su forma influye en la manera en que se concentran los aromas y cuánto dura la espuma. Por eso existen vasos diferentes para distintos tipos de cerveza.
Más fría no significa necesariamente mejor. Una temperatura demasiado baja puede esconder aromas y sabores. Las cervezas ligeras suelen disfrutarse más frías, mientras que las de mayor cuerpo pueden lucir mejor un poco menos frías.
La cerveza tiene acento internacional. La pilsener tiene raíces checas; la weissbier es una tradición alemana; la stout está ligada a las islas británicas y Bélgica es famosa por sus ales frutales y especiadas.
Y la cerveza sigue evolucionando. Las guías 2026 de la Brewers Association incorporaron la categoría Rice Lager y actualizaron diferentes estilos, incluidos los de tradición mexicana.
¿Otro dato para presumir? México es el principal exportador de cerveza del mundo, mientras que Corona y Modelo figuran entre las cervezas más vendidas en Estados Unidos.
En el marco del Día Internacional de la Cerveza, Constellation Brands destaca a la innovación como uno de los motores de la industria cervecera mexicana, que ha conseguido llevar sus productos a diferentes rincones del planeta.
Así que la próxima vez que abras una cerveza, échale ojo a la espuma, disfruta sus aromas y fíjate en el vaso. Porque detrás de una simple “chela” hay tradición, ciencia, tecnología e innovación.
Foto: unsplash.com