La filmación de Rápido y furioso 5 ha transformado la ciudad de San Juan en un gran estudio, un primer paso en el objetivo de las autoridades locales de convertir a Puerto Rico en centro mundial de la industria cinematográfica.
Los sanjuaneros se han acostumbrado ya a toparse con estrellas de Hollywood como Vin Diesel o Paul Walker en restaurantes o calles del centro histórico del Viejo San Juan de la capital, tomada durante el mes de julio por equipos de grabación llegados de EU.
Las tomas de la última película de la saga de Rápido y furioso, que dirige el estadounidense Justin Lin, han llegado al mismo distrito de Santurce, corazón de la capital puertorriqueña y que sirven de escenario de lo que supuestamente es Río de Janeiro, la ciudad brasileña donde transcurre parte del filme.
El Departamento de Transportes y Obras Públicas informó del cierre al tránsito de varias calles de Santurce para facilitar las tomas del equipo de filmación, algo que ocurre durante toda la semana y que, incluso, ha provocado algunas protestas por los trastornos de circulación provocados.
El centro gubernamental de Minillas, sede de algunas oficinas del Ejecutivo, también vio alterada su actividad normal por la grabación de la película, lo que obligó a que, incluso, rótulos de dependencias estatales se cambiaran al portugués para recrear con precisión la ciudad carioca.