Apple pagó 60 millones de dólares a la compañía Proview Technology (Shenzhen) para poner fin a una disputa sobre la marca iPad en China, en la que la compañía estadounidense se vio involucrada.
La demanda ha dificultado las ventas y ha retrasado el lanzamiento del nuevo iPad en China. Antes del lanzamiento, Proview Technology había solicitado a los vendedores en decenas de ciudades del país que retiraran todos los iPads de sus estantes.
El nuevo acuerdo entre Apple y Proview Technology fue anunciado en la página web del Tribunal Popular Superior de la provincia de Guangdong y permitirá a Apple seguir adelante con la venta de su 'tablet' en uno de sus mercados más importantes, han asegurado los analistas.