Kim Kardashian dejó que un presentador de televisión le tocara sus pompas, para ver si son reales y no operadas.
La socialité estuvo como invitada en la emisión de Alan Carr: Chatty Man donde permitió que el conductor le tocara los glúteos y fue un par de palmaditas la que el hombre dio a Kim.
"Es raro pensar sobre mi misma de esa manera, pero la verdad es que sí entreno todo el tiempo. Creo que es una cosa Armenia, está en la familia y todas tenemos curvas. Creo que fueron mis raíces las que me dieron un gran trasero", explicó Kim, durante la entrevista.
Meses atrás, la misma mujer mostró con una radiografía que su trasero es real y no se debe a una cirugía estética.