Es tan común que una mujer y un hombre puedan ser buenos amigos, que no debería la gente asustarse ni empezar a hacer especulaciones al respecto, sin embargo es aún más frecuente que cuando alguien te encuentra con un amigo o amiga supongan de manera inmediata que entre ambos hay algo más que amistad.
El detalle es que poca es la gente con la madurez por así decirle de ser capaz de llevar una relación estrictamente amistosa teniendo bien claro que es sólo eso y que no hay posibilidad de llegar un día a algo más.
Cuando convivimos tanto tiempo y vivimos tantas cosas con nuestro amigo o amiga empezamos a descubrir afinidades que no son más que eso, es decir, no a la primera coincidencia en gustos significa que hay amor.
Así que si lo que pretendes es tener un verdadero amigo o amiga al que puedas confiarle tus secretos, pedirle apoyo cuando sea necesario y con quien llorar tus penas o disfrutar tus exitos, déjame decirte que si es posible.
O ¿Tu crees que no?
Navegando por la red y comentando el tema con Denisse (una amiga) llegamos a esta conclusión
¿Puede existir la amistad entre un hombre y una mujer? quién no se ha hecho esta pregunta en algún momento de su vida.
Sí, sí es posible que una relación de amistad prospere entre dos personas de sexos opuestos, aunque podrían llegar a sentirse atraídas en algún momento, pero solo en pocas ocasiones. Aquí te damos algunos puntos a favor y otros en contra de este tipo de amistad:
A FAVOR
Tener un amigo (o una amiga si eres hombre) nos permite entender más sobre la manera de pensar del otro, acerca de dos individuos que no son iguales, que fueron criados de manera distinta, ya que, los roles que asigna la sociedad a cada sexo, difieren bastante aunque haya habido cambios importantes en las últimas décadas con respecto a esto.
Entender la opinión del amigo(a), su forma de ser y sus prioridades nos puede abrir la puerta a una mejor relación de pareja, basada en una mejor comprensión del punto de vista del sexo opuesto.
Aquí no hay competencia. En algunas personas, competir con los de su mismo sexo es algo innato, pero en esta amistad eso desaparece.
Pueden compartir charlas sobre temas impensados, (para las mujeres, por ejemplo, desde como cambiar la rueda de un auto, hasta entender porqué les gusta el fútbol) ,o sobre temas sin pena ni censura por ejemplo, su punto de vista acerca de la fidelidad (tema siempre escabroso entre un hombre y una mujer), lo que nos hace aprender sobre muchas más cosas sobre ellos.
EN CONTRA
Nuestra pareja (si la tenemos) puede tener celos… Si quien está al lado tuyo no cree en este tipo de amistad o no entiende nada de este tema, puede resultar todo un reto que entienda nuestra actitud.
La atracción que pudiera surgir en alguno de los dos… o en uno solo. En cierto momento de pena o de necesitar consuelo, tener un hombro donde apoyarnos o un oído listo para escucharnos sin que nos juzgue o critique, puede confundir las cosas dentro de nosotros… Sí, no solo sucede en películas como “Cuando Harry conoció a Sally” o “la boda de mi mejor amigo”, la realidad es que, acostumbrarse a una persona, muchas veces deriva en sentimientos inesperados – lo que cambia las reglas del juego pues para uno puede ser una amistad “encubierta”.
También algunos lo utilizan para “hacerse” el amigo o la amiga y estar cerca de esa persona y así conquistar su corazón – esta táctica lo usan tanto mujeres como hombres-.
En muchas circunstancias, da buen resultado, las parejas que primero tuvieron una relación de amistad suelen comenzar con una base sólida de conocimiento y de confianza, pero no se trataría de una amistad sincera, ya que, de alguna manera estaríamos engañando a la persona que confía en nosotros…
Si permitimos que se inmiscuya el sexo en este tipo de relación (ya sea por un momento de debilidad, confusión o bajo los efectos del alcohol), entonces una de las dos partes probablemente quiera que la amistad cambie de categoría y se transforme en noviazgo… y cabe la posibilidad de que se surjan problemas (y el fin de la amistad) si no es correspondida.
Pero en resumen y a final de cuentas ¡Qué importa si se puede ser netamente amigos o no!. En una amistad así se dará a veces una mirada amorosa, una palabra dulce, o un roce turbador, el arte está en no dejar que eso desvirtúe nuestro compañerismo! Y por qué no? Si sobre el amor descienden momentos de odio y seguimos amando…también sobre la amistad puede descender momentos de amor y seguir siendo solamente amigos.
